La orden “déjalo” enseña al perro a dejar de interesarse por algo antes de recogerlo: comida del suelo, basura, un objeto u otro animal. No debe significar una amenaza ni basarse en gritos. El comportamiento deseado es voluntario: al escuchar la señal, el perro se aleja del objeto y devuelve su atención al dueño porque ha aprendido que esta elección es segura y ventajosa.
La capacitación funciona mejor cuando comienza lejos de las emergencias. Primero, use un artículo de bajo valor protegido en su mano; recompensa con algo diferente; luego aumente la dificultad en pequeños pasos. En la calle, el manejo con guía y a distancia sigue siendo fundamental. "Salir" es una capa de seguridad, no una licencia para exponer al perro a veneno, vidrio o conflicto.


