Un pelaje opaco no significa automáticamente que la comida sea mala, del mismo modo que la palabra “premium” no garantiza que todos los perros tendrán un pelaje brillante. La apariencia del manto depende de una piel sana, ingesta adecuada de alimentos, digestión, etapa de vida, baño, cepillado, parásitos, medio ambiente y condiciones clínicas. Cambiar todo a la primera señal puede generar malestar gastrointestinal y borrar pistas importantes.
La forma más eficaz es separar la apariencia del síntoma. El pelaje naturalmente áspero, los cambios estacionales y los daños cosméticos exigen un enfoque; La picazón, los brotes, el enrojecimiento, el olor, la formación de costras o la pérdida de peso requieren otro. Antes de comprar un paquete nuevo, registre cuándo comenzó, qué ha cambiado y cómo se siente la piel debajo de los hilos.


